Caso de estudio · en producción y uso diario
Toda la empresa, una sola aplicación.
Una empresa de suministros de carpintería metálica —perfiles de aluminio, herrajes, tornillería— vende cada día a ferreterías y talleres. Así trabaja desde que su operación cabe entera en una aplicación hecha a su medida.
en producción · 2 servicios sin parar · 26 tareas programadas

El punto de partida
una aplicación · oficina, carretera y almacén
Tres sitios, tres versiones del mismo dato.
La oficina, la carretera y el almacén miraban papeles distintos. Cada traspaso a mano era una espera y un error posible.
Oficina
Los pedidos llegaban por teléfono y en papel, y alguien los tecleaba.
El pedido que el comercial manda desde el móvil ya está dentro. Nadie lo vuelve a teclear.
Carretera
El comercial cotizaba de memoria y confirmaba al volver.
Stock y precio a tiempo real, en el mostrador del cliente, desde el móvil.
Almacén
Lo vendido en ruta se sabía tarde y se preparaba al día siguiente.
Lo vendido en ruta aparece ya preparado para el almacén. El mismo dato, sin copiarlo.
Lo que la aplicación quita de encima
El trabajo que ya no hace nadie.
Tres trabajos concretos que salían caros cada semana, resueltos dentro de la misma aplicación. Pantallas reales, en producción.
El papeleo
Los albaranes se leen solos.
El papeleo de proveedor entraba en papel o PDF y alguien lo tecleaba, línea a línea.
La máquina lo lee y dice cuánto confía en su lectura. Una persona confirma con un clic; nadie teclea.
Pruébalo aquí mismo

Confirmada. Nadie ha tecleado nada.
Las respuestas
Responde y dice de dónde lo saca.
La respuesta estaba en una factura o en un acuerdo firmado que nadie encontraba a tiempo.
Se pregunta con palabras normales y contesta con el dato y con su origen. Cada respuesta lleva la fuente a la vista.

Lo dicho de viva voz
Lo hablado queda escrito.
Un pedido dictado en ruta o al teléfono dependía de la memoria de alguien.
Queda escrito con la hora y con lo que el sistema entendió. Nadie lo pasa a limpio.

La diferencia
copia restaurada cada semana · conciliación cada noche
Entregado no significa abandonado.
Mucho software a medida muere después de la entrega. Éste se vigila cada día, y la vigilancia deja constancia por escrito.
Cada semana
Se restaura una copia de seguridad de verdad, solo para comprobar que se puede.
Cada semana
Las dependencias se revisan contra la lista pública de vulnerabilidades.
Cada noche
Los datos se cuadran contra el sistema de origen.
Cada mañana
Las revisiones automáticas dejan constancia de si pasaron o fallaron.

- copia restaurada y verificada
- sincronización al día
- vulnerabilidades: revisadas
- conciliado con el origen
- copia restaurada y verificada
- sincronización al día
- vulnerabilidades: revisadas
- conciliado con el origen
- 2
- servicios que no se paran
- 26
- tareas programadas
verificado en la máquina
Tu empresa no vende perfiles ni herrajes. Ese es justo el punto: el software a medida se construye sobre tu operación, no sobre la de otro.
Cuéntanos tu jornada.
20 minutos sobre tu operación, sin compromiso. La llamada la atiende el equipo de ingeniería.
en producción · 2 servicios sin parar · 26 tareas programadas
verificado en la máquina